Conversamos con la Mg. Lorena Pastor, psicóloga y psicoterapeuta de PSICOTREC, quien trabaja con niños, adolescentes y adultos jóvenes, acerca del rol de las nanas en la actualidad y la importancia de establecer relaciones justas y duraderas que permitan el sano crecimiento de los niños a su cuidado, mientras ellas alcanzan su propia realización personal.

Hoy en día muy pocos los hogares que tienen una persona trabajando con ellos durante más de 10 años como solía ser antes, y conseguir una trabajadora del hogar es muy difícil.

¿El tiempo de permanencia de una nana en un hogar es importante?

Es cada vez más común ver en consulta vemos niños deprimidos porque las nanas se han ido. A veces las nanas no son muy conscientes del impacto que generan en una familia. Cuando ocurre un problema o pasa algo que no es de su agrado en lugar de conversarlo primero, con los padres, tratar de llegar a un acuerdo, se ve más frecuentemente que abandonan el trabajo sin avisar previamente. Entonces ese abandono es el problema porque no hay un cierre con los niños. Las nanas pueden llegar a ocupar un rol tan importante o determinante en la vida de estos chicos que es como la extensión de la mamá o una segunda madre.

¿Cómo se manifiestan estos problemas?

Se da por lo general que el niño muestra cambios de humor, irritabilidad, tristeza, y llegas a sacar de la terapia que se debe a que la nana se fue. Normalmente se da depresión infantil, pero también se ocasionan otros problemas como dificultades de conducta, baja autoestima, inseguridad, ansiedad, vas jalando una cosa tras otra. Y también después los niños se vuelven desconfiados. Les es difícil volver a confiar en una persona diferente, no se abren con facilidad y les cuesta dar una segunda oportunidad a otras personas. Es lo mismo que ocurre con la muerte de un familiar, cuando alguien muere en la familia los niños se vuelven un poco duros, y sobre todo cuando las muertes son seguidas el niño demora en generar vínculos nuevos con gente nueva porque tienen esta idea de que si yo me encariño igual se va a morir. Pasa igual con la nana. Si yo me encariño con ella en algún momento se va a ir. Después es mucho más difícil que el niño genere un vínculo y por ende se porte bien, genere un vínculo con ella, se vuelven mucho más difíciles de tratar.  Ahora, hay mucha diferencia entre las familias en las que la nana se despide y la nana que se va de un día para otro.

¿Qué recomendarías darías a los padres para establecer una relación estable y duradera con la persona que está al cuidado de sus hijos?

Además de cumplir con las obligaciones que corresponden por ley, es importante que se esfuercen en conocerla, que conversen con ella, le cuenten anécdotas de sus hijos, darle algunos tips o pautas acerca de cómo ellos cuidan a sus hijos, cómo se manejan distintas situaciones. Sin embargo creo que la tarea principal es del centro que las forma. En la medida que yo pueda darle habilidades sociales, el hecho de poder no rendirse en el trabajo, no rendirse ante la primera dificultad, trabajar inteligencia emocional.

Entonces, si se le dan herramientas y tenemos padres que además la hacen sentirse cómoda, que la reciben con confianza, que conocen cuáles son sus intereses y por ejemplo le dan la opción de poder estudiar fuera del horario de trabajo que hayan acordado, esto va a hacer que ella pueda quedarse más tiempo con ellos. Es una forma de demostrarles amor y decirles a mí me importa tu futuro.

Lo que tú das es lo que recibes.

Exacto. Y hay casos excepcionales como es el mío, que tenemos señoras trabajando con nosotros más de 20 años. Sin embargo los tiempos han cambiado. Muchas jóvenes ven este trabajo como un medio para alcanzar otros fines. Hay otras que lo ven como su meta final porque es un trabajo tan válido como cualquier otro. Además para las personas que nos gustan los niños trabajar con ellos es sumamente bonito. Sin embargo hay un número significativo ahora que sabe que tiene que estudiar muchas cosas por el alto nivel de competitividad que existe, piensan si pierdo mi trabajo qué más puedo hacer.

Cuando una trabajadora del hogar se está formando, esta formación va a repercutir en el cuidado de los niños que tiene a su cargo.

Definitivamente. Cualquier carrera que elijan les da mayor amplitud en cuanto a conocimientos, las prepara mucho más para los retos de hoy en día, las hace personas más cultas, les genera otras habilidades. Les va a abrir un mundo de oportunidades. Inclusive dentro del hogar van a adoptar otros roles porque tienen otros conocimientos y pueden aportar de otras maneras.

Sentir que estás creciendo te hace sentir más feliz y esa felicidad la transmites a los que están a tu cuidado

Ya no me dedico 100% al hogar y pospongo mis sueños, puedo tener en paralelo una carrera que me va a apoyar a desempeñarme en ambas cosas o por la que yo quiera optar en mi vida, puedo elegir hacer lo que me haga feliz. Ya llegas a lograr el sentido de realización.

 Para conocer más acerca del trabajo de Lorena puedes ingresar a: www.lorenapastor.com