Conversamos con Anishell, una joven comunicadora audiovisual y activista social, fundadora de La Buena Vibra, una iniciativa que empezó en agosto del año pasado y que ya ha influenciado positivamente en las vidas de muchas personas, para que comparta con nosotras su opinión de cómo los jóvenes pueden empezar a involucrarse en el cambio social que permitiría que cada vez más trabajadoras del hogar accedan a oportunidades de educación.

Los Youtubers tienen mucha influencia sobre las personas y en Perú no había encontrado a uno que haga contenido social. Desde niña me involucre en distintos voluntariados así que decidí hacer un canal de Youtube diferente para influenciar a la gente a hacer un cambio en el mundo desde dar abrazos gratis, recoger basura en patines, hasta organizar campañas de donaciones para damnificados. La primera campaña que realizamos fue para ayudar a los pobladores de Cantagallo tras el incendio. Luego pasó lo de los huaycos, entonces junto a un grupo de chicas del Villa María y chicos del Santa María preparamos un video que se volvió viral. Juntamos donaciones en diferentes puntos de Lima y llegamos a recolectar toneladas de donaciones en mi casa que hicimos llegar a muchos sitios del país.

Ahora vienen realizando una inmensa labor de reconstrucción con la comunidad de Barba Blanca, un pueblo en Huarochirí Lima en donde viven aproximadamente 100 personas que quedó totalmente sepultado.

Nos hemos comprometido a trabajar con esta comunidad para juntos poder salir adelante. Son gente que no están empezando desde cero, sino más bien desde menos cien por todo lo que han perdido”

La labor que vienen realizando es un gran ejemplo de lo que pueden hacer los jóvenes cuando se proponen cambiar el mundo.

Se habla mucho de los millenials, de que no queremos trabajar, que sólo queremos viajar, y “vivir” antes de casarnos, tener hijos y tener un mismo trabajo por siempre. Personalmente no creo que sea así. Creo que ya estamos empezando a generar un cambio. Aunque muchas veces nos enfocamos en “vivamos la vida” y falta enfocarse hacia cómo la vamos a vivir, cómo podemos influenciar en los demás y qué vamos a lograr con eso..

Queremos que los jóvenes se involucren en nuestra propuesta de empezar a promover que a las trabajadoras del hogar se les respete el derecho al acceso a la educación.

Considero que los jóvenes pueden ser ejemplo hasta para los mayores. Que un chico le diga a su mamá: “mamá ¿por qué ella que tiene mi edad no va a estudiar?” va a darle a algo en qué pensar. Siembra una semilla. Todos merecemos las mismas oportunidades. La persona que trabaja en tu casa es una persona tan cercana, por la que sientes cariño, aprecio, entonces tú quieres ver su éxito, ver su éxito no creo que sea que trabaje en tu casa para siempre. Sino es ver que salga adelante, que tenga estudios y que encuentre un trabajo relacionado a ello. Sería increíble encontrarme con esa persona luego y que haya estudiado quien sabe… economía, administración y le esté yendo súper bien. Que ser trabajadora del hogar haya sido un paso al éxito y no haya sido su vida entera.

A veces la gente que está acostumbradas a determinada rutina en sus casas, hasta que de pronto les dices: oye esto que estás haciendo ¿no te parece que es abusivo? Y le moviste el piso y ya no lo vuelven a hacer y cambian. A veces conseguir un cambio empieza con sólo poner las cartas sobre la mesa.

A los jóvenes y adultos, les cuesta salir de su zona de confort. Si estoy bien, entonces ¿qué necesidad hay de cambiar algo? podemos seguir así por siempre… Pero ¿y si cambiamos? Podemos pasarnos la vida entera sin hacerle daño a nadie, pero ¿si hacemos el bien? Entre la decisión de vivir para nosotros mismos o hacer el bien hay un paso que todos podemos dar y que hace una gran diferencia.

Tiene que ver con que cada uno diga: “ok, no me conformo con creer en un mundo mejor, quiero crearlo”. Y así, dar el primer paso.

¡Gracias Anishell por la Buena Vibra con la que están haciendo de este mundo un lugar mejor!